Tiro con Arco

Inicialmente concebido como una actividad de rehabilitación y recreación para personas con discapacidades, el Tiro con Arco paralímpico tiene una larga historia. Las primeras competiciones se llevaron a cabo en los Juegos de Stoke Mandeville, en Inglaterra, en 1948, y el deporte formó parte del programa de la edición inaugural de los Juegos Paralímpicos, en Roma, en 1960.

Personas con amputaciones, parálisis o paresia (parapléjicos y tetrapléjicos), parálisis cerebral, enfermedades disfuncionales y progresivas, como atrofia muscular y esclerosis, con disfunciones en las articulaciones, problemas de columna y discapacidades múltiples pueden disputar el Tiro con Arco paralímpico. Hay eventos individuales y en equipos de tres participantes.

Las reglas del Tiro con Arco paralímpico, regidas por la Federación Internacional de Tiro con Arco (WA en inglés), son las mismas del deporte olímpico. En 2007, la entidad asumió el comando de la disciplina, hasta entonces responsabilidad del Comité Paralímpico Internacional (IPC en inglés).

Así como en la disputa olímpica, el objetivo de los participantes es dar con las flechas lo más cerca posible del blanco, que se ubica a una distancia de 70 metros y tiene 1,22 metros de diámetro, y que está formado por diez círculos concéntricos. El más externo de ellos vale un punto, y el central vale diez. Cuanto más cerca esté la flecha del círculo central, más elevada la puntuación obtenida.

Hay dos tipo de arco: el recurvo, único permitido en las disputas olímpicas y paralímpicas y formado por palas, empuñadura y cuerda, y el compuesto, que posee un sistema capaz de alcanzar potencias más grandes con menos esfuerzo, utilizado para la caza.

Por competir en el mismo campo y con equipos similares a los de arqueros sin discapacidad, los participantes de Tiro con Arco paralímpico pueden alcanzar incluso índices para campeonatos mundiales convencionales.