Esgrima en Silla de Ruedas

Uno de los primeros deportes presentes en el programa paralímpico, la Esgrima en Silla de Ruedas hizo su aparición inicial en los Juegos de Stoke Mandeville, en Inglaterra, en 1953, que disputaron veteranos de guerra. Los primeros países a desarrollar la modalidad fueron justamente los que tenían tradición en la Esgrima mundial: Inglaterra, Francia e Italia.

Con su ingreso a los Juegos Paralímpicos de Roma, en 1960, se propuso un programa únicamente con eventos de sable, con reglamentos basados en la Federación Internacional de Esgrima (FIE en francés). Solamente cuatro años después, en Tokio, ingresaron las otras dos disciplinas: el florete y la espada.

Solo personas con discapacidad locomotora pueden disputar en la competición de Esgrima en Silla de Ruedas, siendo las más comunes amputaciones, paraplejia, malformación congénita y accidentes vasculares. Las clases se dividen según el equilibrio de cada atleta en la silla y la condición del brazo que empuñará el arma.

La diferencia en relación a la esgrima olímpica es que los atletas tienen sus sillas ancladas al suelo con una fijación que limita el espacio de juego y permite a los atletas jugar sin desplazar la silla. Caso uno de los esgrimistas mueva su silla, se interrumpe el combate.

Los equipos obligatorios de la modalidad son: máscara, chaqueta y guantes protectores. En los partidos de florete hay protección para las ruedas de la silla. En las disputas de espada, se utiliza una cobertura metálica para proteger las piernas y las ruedas de la silla.

Las pistas de competición tienen 4 metros de longitud por 1,5 metros de ancho. Por medio de sensores especiales, se conectan los esgrimistas a un sistema de puntuación electrónico que indica si un toque es válido y, a partir de eso, el árbitro determina si es un punto o no, y para cual atleta en caso de toque doble.

Cada arma cuenta con su área de puntuación propia: en el florete, se limita al tronco, excluyendo las extremidades y la cabeza, mientras en la espada se contabilizan los toques realizados por encima de la línea de la cintura, incluyendo brazos y máscara. Ya en el caso del sable, que permite tocar con cualquier parte de la hoja (punta, filo y contrafilo), el área válida es toda la superficie por encima de la línea de la cintura, incluso brazos y máscara.