Voleibol

El voleibol surgió en 1895, en el estado de Massachusetts, en Estados Unidos, creado por William Morgan, como una alternativa de deporte para las personas mayores, que no aguantarían el contacto físico constante del baloncesto —que había sido inventado algunos años antes, en el mismo local—. Llamado primeramente Mintonette, lo rebautizaron por el movimiento de volear, o pasar la pelota al otro lado.

Solo cinco años después de su creación el deporte había ya llegado a Canadá, y poco a poco se difundió por diversas partes del mundo. Sin embargo, las reglas variaban según el lugar —en una competición en Filipinas, por ejemplo, cada equipo llegó a tener 16 jugadores—.

Para solucionar la cuestión, en 1918 se definieron algunas reglas universales, como el número de atletas de cada lado del campo, y que solo permitían a cada equipo tres toques en la pelota antes que cruzara la red. En los años 30, la disciplina llegó a Europa Oriental. En 1933, la Unión Soviética realizó su primer campeonato nacional, y en Checoslovaquia surgía el bloqueo, una innovación en el deporte.

En 1947, se fundó la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) que siguió con la estandarización de las reglas: determinó el tamaño del campo, 9x18 metros, y la altura de la red para el juego, 2,43 metros para los hombres y 2,24 metros para las mujeres. Dos años después, vino el primer Campeonato Mundial, en Roma.

El gran número de practicantes en todo el mundo era una razón válida para que el Voleibol ingresara al programa olímpico. Y así ocurrió en la edición de Tokio, en 1964, con competiciones para hombres y mujeres.

El objetivo del deporte es hacer que la pelota toque el suelo del lado adversario. Se disputan los partidos en cinco sets. Los cuatro sets iniciales van hasta 25 puntos, o hasta el momento en que haya una diferencia de, por lo menos, dos puntos. No hay puntuación máxima, por lo tanto, el set sigue hasta que se alcance la diferencia. Para el quinto set, la regla es la misma, pero el número de puntos que se debe alcanzar es 15.

Cada jugador tiene el objetivo de atacar o defender, dependiendo de su posición en el campo. La única excepción es el líbero, que puede remplazar a cualquier jugador de su equipo, a cualquier momento del partido, pero que solo tiene funciones defensivas y su uniforme es distinto de los demás.

El formato de disputa de Voleibol en los Juegos Olímpicos empieza con 12 participantes divididos en dos grupos, donde todos se enfrentan. Los cuatro mejores de cada grupo avanzan a la etapa eliminatoria, en la que los mejores de cada lado se enfrentan por el oro. Los perdedores de las semifinales disputan la medalla de bronce.