Hockey sobre hierba

Los orígenes del Hockey sobre Hierba remontan a la Antigüedad. Registros históricos indican que se practicaba una forma rudimental de la disciplina en Egipto hace 4 mil años, en Etiopía, alrededor de 1000 a.C., además de ser practicada también por los romanos, griegos y aztecas. Pero en su forma moderna, el deporte surgió a mediados del siglo XVIII, en escuelas de Inglaterra.

A pesar de que el territorio inglés es la cuna del deporte, una de las teorías sobre su nombre es que este proviene de la palabra francesa Hocquet, que significa “palo”. La primera asociación de Hockey no profesional se formó en Londres, en 1886, y muy pronto su influencia se difundió no solo nacionalmente, sino también por todas las colonias británicas —por ello países como India y Pakistán tienen la tradición del deporte—.

Su popularidad en el Imperio Británico determinó su estreno justamente en los Juegos Olímpicos de Londres, en 1908, como deporte de exhibición. Sin embargo, su presencia en el programa no fue constante. Estuvo presente en las ediciones de Estocolmo, en 1912, y de Amberes, en 1920.

Fue excluido del programa de los Juegos de París, en 1924, bajo el argumento que no existía una organización que reglamentara el deporte en todo el mundo —hasta entonces lo más cercano a esto era un acuerdo entre Inglaterra, Bélgica y Francia sobre la uniformización de las reglas—. Ese mismo año, se fundó la Federación Internacional de Hockey (FIH en francés).

El retorno definitivo del Hockey sobre Hierba, con medallas, fue en la edición de Ámsterdam, en 1928. A lo largo de los años, el deporte ha sufrido cambios que lo hicieron aún más popular: el número de países miembros de la FIH aumentó y, a partir de 1976, se empezaron a remplazar los campos de hierba natural por los de hierba sintética con base de agua, lo que resultó en un juego más rápido. Las disputas femeninas ingresaron al programa solamente en la edición de Moscú, en 1980.

El campo de Hockey sobre Hierba mide 91,40 metros por 55 metros —un poco más pequeño que un campo de fútbol— y el partido dura dos tiempos de 35 minutos. Los jugadores utilizan un palo (sticks en inglés), generalmente hecho de fibra de carbono, kevlar y fibra de vidrio (compuesto de 90%, 5% y 5% de cada material, respectivamente), que pesa entre 350 y 700 gramos y no puede exceder los 5 cm de diámetro. La pelota es de plástico y corteza, pesa cerca de 160 g y tiene 3 cm de diámetro.

Cada equipo tiene 11 jugadores, incluido el portero, quien defiende una portería de 2,14 m de altura por 3,66 m de ancho. El objetivo es marcar el mayor número de goles —pero solo serán validados los goles hechos desde el interior del área de portería, un radio de 14,63 m trazado a partir del punto medio de la línea de fondo en dirección al centro del campo—.

A fines de 2014, nuevas reglas se implementarán en el deporte. El tiempo de juego será de 60 minutos, divididos en cuatro períodos de 15 minutos. Entre el primero y el segundo y entre el tercero y el cuarto períodos, habrá un intervalo de dos minutos. En la mitad da disputa, entre el segundo y el tercer período, el intervalo será de 10 minutos.

La disputa en los Juegos Olímpicos sucede de la siguiente forma: los 12 países participantes en cada evento son divididos en dos grupos de seis, donde todos se enfrentan. Los dos mejores de cada grupo avanzan a las semifinales. Los vencedores luchan por el oro, mientras que los perdedores deciden quién gana la medalla de bronce.

En la semifinal y en la final, los partidos que terminen en empate en el tiempo regular pasan a la prórroga, con dos tiempos de siete minutos y medio y el primero que marca un gol, vence. Si el empate persiste, se llega a la tanda de penaltis, con cinco tiros alternados por equipo.