Fútbol

Deporte más popular del mundo, el Fútbol tiene sus orígenes en la China Antigua —según los historiadores, se disputaba el “juego” con cráneos de adversarios vencidos en batallas, en lugar de pelotas—. Con el paso de los años, se fue difundiendo por el Oriente, por la Grecia Antigua y por el Imperio Romano la práctica de convocar a dos grupos rivales que se disputaban el control de una pelota.

Sin embargo, los orígenes del fútbol moderno están en Inglaterra. Según los relatos históricos, en 1175, habitantes de ciudades inglesas pateaban una pelota de cuero que representaba las cabezas de los enemigos, simbolizando la expulsión de los invasores nórdicos. Los participantes tenían que llevarla por un recorrido de hasta dos kilómetros, por las calles de la ciudad. Sin embargo, la práctica se abolió durante los cuatro siglos siguientes.

A principios del siglo XIX, se adoptó el deporte como actividad física en tres escuelas de la elite inglesa, y así se popularizó. Fue necesario uniformizar las reglas ya que, en algunos lugares, se permitía tocar la pelota con las manos y los pies. En este momento, el Fútbol empezó a diferenciarse del Rugby.

En 1863, se creó la Football Association para establecer reglas que permitieran la disputa de campeonatos en el mundo entero. Ocho años después, surgió la primera competición de Fútbol del planeta, la FA Cup —que existe hasta hoy.

Se implantó el deporte profesional en 1885, en Inglaterra, la potencia mundial de la época, lo que ayudó a la disciplina a difundirse en el mundo. El Fútbol, deporte que con el tiempo se convertiría en el más popular del país, llegó a Brasil en 1894, cuando Charles Müller desembarcó en la ciudad de Santos.

En 1904, se creó la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), única entidad autorizada a celebrar torneos internacionales, siempre con base en las reglas de la Football Association. La primera competición entre equipos nacionales, estaba prevista para 1906, pero terminó por no realizarse.

La primera aparición del Fútbol en el programa olímpico fue en la edición de París, en 1900, como deporte de exhibición y con clubes que representaban a cada país. El ingreso definitivo fue solamente en 1908, cuando se realizaron los Juegos en Londres con el apoyo de la FIFA.

Desde entonces, el único año en que no hubo competición fue 1932, en Los Ángeles, por divergencias entre la entidad y el Comité Olímpico Internacional (COI) sobre la necesidad de que los jugadores fueran o no profesionales. El ingreso de las mujeres en el programa fue en Atlanta, en 1996.

Pueden disputar el torneo olímpico de fútbol masculino jugadores con menos de 23 años, con excepción de tres jugadores sin límite de edad en cada equipo. En el femenino, no hay restricciones de edad.

La disputa cuenta con una primera fase, en la que los participantes son distribuidos (16 en el masculino y 12 en el femenino) en grupos de cuatro equipos cada uno. Todos los países se enfrentan y los dos mejores de cada grupo avanzan hacia la etapa eliminatoria —en el femenino, los dos mejores equipos que ocupan el tercer puesto se juntan a los seis equipos clasificados—.

En caso de empate en las eliminatorias, hay dos prórrogas de 15 minutos. Caso persista la igualdad, se cobran los penaltis. Los mejores equipos de cada grupo disputan el oro, y los perdedores de las semifinales, el bronce.