Los Juegos Olímpicos

Primera disciplina del Canotaje presente en el programa olímpico, las primeras competiciones del Canotaje de Velocidad ocurrieron a mitades del siglo XIX. El Royal Canoe Club, fundado en 1866 en Inglaterra, fue la primera organización que realizó disputas, seguido del New York Canoe Club, que surgió en 1871. En torno a 1890, ya se había difundido ampliamente el deporte por toda Europa.
 
En 1924, el Canotaje de Velocidad daba dos pasos importantes para popularizarse aún más: la fundación de su federación internacional y su inclusión como deporte de exhibición en el programa de los Juegos Olímpicos de aquel mismo año, en París.
 
El canotaje en aguas tranquilas fue incluido oficialmente tres ediciones después, en Berlín 1936, con nueve pruebas exclusivamente masculinas. Las disputas femeninas empezaron en 1948, en los Juegos de Londres, con un evento solamente. Hoy son ocho masculinos y cuatro femeninos.
 
El Canotaje de Velocidad se disputa en aguas tranquilas, en carriles limitados por boyas en línea recta, con 1000, 500 y 200 m de extensión. Los eventos se distinguen por el número de atletas en las embarcaciones —una, dos o cuatro personas— y por el tipo de barco utilizado: canoas o kayaks.
 
Las canoas son identificadas por la letra C y son barcos abiertos, en que los competidores se apoyan sobre una de las rodillas y utilizan palas de una hoja.
 
Identificados por la letra K, los kayaks poseen un espacio para que los competidores se sienten mientras reman, utilizando una pala de dos hojas que tocan el agua alternadamente, una en cada extremidad de la pala.
 
El objetivo es sencillo: terminar el recorrido en el tiempo más corto posible.