Boxeo

Los primeros registros de Boxeo datan de alrededor del año 3000 a.C., en Egipto. El deporte se practica desde los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, a finales del siglo VII a.C., cuando luchadores usaban correas de cuero para proteger las manos y los antebrazos en la Grecia Antigua. Años más tarde, en Roma, estas correas serían reemplazadas por guantes con entalladuras de metal, pero los combates eran muy sangrientos y siempre terminaban con la muerte de alguno de los participantes.

Después de la caída del Imperio Romano, el Boxeo desaparece. El deporte volvió a ganar fuerza alrededor del siglo XVII, en Inglaterra, cuando se organizan oficialmente luchas no profesionales, en 1880. El estreno del deporte en los Juegos Olímpicos se dio en la edición de San Luis en 1904. El Boxeo no estuvo presente en la edición de Estocolmo en 1912, porque la ley sueca de la época prohibía las disciplinas de combate.

El boxeo regresó al programa olímpico cuando Amberes, en Bélgica, recibió los Juegos en 1920. En el mismo año fue fundada la federación internacional de Boxeo. Desde entonces las reglas han evolucionado: el casco de protección es obligatorio desde la edición de Los Ángeles en 1984, y se introdujo el sistema de puntuación electrónica en Barcelona, en 1992, entre otros cambios.

Los Juegos de Londres, en 2012, reciben el cambio más importante: la incorporación de tres categorías femeninas —mosca (48 a 51 kg), ligero (57 a 60 kg) y mediano (69 a 75 kg) —. Los hombres compiten en diez categorías que van desde mosca ligero (46 a 49 kg) hasta superpesado (más de 91 kg).

Los combates masculinos de Boxeo en los Juegos Olímpicos consistirán en tres asaltos (rounds) de tres minutos cada uno, y los femeninos tendrán cuatro asaltos con duración de dos minutos. Cinco jueces independientes ubicados alrededor del cuadrilátero (ring) dan la puntuación de la pelea y deciden el vencedor al final del último asalto. Los jueces están siempre atentos a los golpes ejecutados con calidad, además de criterios como la técnica, la táctica, la competitividad y el dominio. Los combates también terminan en el caso de nocaut o nocaut técnico. El árbitro puede poner fin a la pelea si considera que uno de los contendientes ya no está en condiciones de continuar.

 El formato de la competición olímpica es por eliminación directa. Las llaves masculinas cuentan con 16 a 28 participantes, dependiendo de la categoría, mientras que las mujeres entrarán en llaves de 12. Los ganadores de cada lado compiten por la medalla de oro, y cada uno de los perdedores de las semifinales recibe una medalla de bronce.